
¿Qué tal ves tus radiadores? Antes quizás no te fijabas, pero desde el momento en que te has parado a pensar en ellos, no te los quitas de la cabeza.
El tiempo pasa, e igual que ocurre con las paredes, se ensucian, aparecen manchas de óxido, la pintura se descascarilla y hasta tornan a un tono más amarillo. Y la verdad es que eso hace que la estética del resto de la casa, se estropee un poco... Y lo mismo pasa con tuberías vistas, bajantes o elementos metálicos que recorren pasillos, baños o cocinas.
¿La solución? Quédate que te la contamos. Y es mucho más sencilla de lo que parece. Solo hay que pintar los radiadores. En Pintores Arte lo hacemos desde hace más de 30 años, y hoy queremos contarte cómo lo hacemos y por qué importa hacerlo bien.
Esta es una de esas preguntas que parece tener respuesta obvia, pero que en realidad va mucho más allá de la estética. Claro que un radiador bien pintado queda mejor. Pero hay algo igual de importante que muchas personas no tienen en cuenta, y es la capa de protección.
Los radiadores trabajan con cambios de temperatura constantes. Se calientan, se enfrían, se calientan otra vez. Ese ciclo continuo hace que el metal sea más vulnerable al óxido y a la corrosión. Cuando la pintura se deteriora y empieza a descascarillarse, el metal queda expuesto, y a partir de ahí el deterioro se acelera.
Pintar un radiador a tiempo es, en muchos casos, evitar tener que cambiarlo antes de lo necesario.
Además, ten en cuenta que los radiadores, sobre todo los de hierro fundido que hay en tantos pisos del centro de Zaragoza, son piezas que aguantan muy bien el paso del tiempo si se cuidan. No tiene ningún sentido cambiarlos si una buena mano de pintura puede devolverles el aspecto de nuevos y protegerlos durante años más.
Y luego está la estética, que también cuenta. Un radiador bien pintado, del color que encaja con la pared o con el ambiente de la habitación, es un detalle que se nota. Y que suma.
Cualquier pintura no sirve, porque no todas las pinturas aguantan el calor. Si utilizas una pintura convencional, es muy probable que en pocas semanas empiece a burbujear, a desprenderse o a cambiar de color. Y lo que parecía una mejora se convierte en un problema mayor.
Para superficies metálicas que se calientan, hay que usar productos específicos. Aquí los tienes.
Es la opción más habitual y la que mejores resultados da en radiadores domésticos. Soporta temperaturas de hasta 80-100 °C sin problema, que es el rango habitual de funcionamiento de los radiadores de agua caliente. Tiene muy buena adherencia sobre metal, se aplica con rodillo o palentina y deja un acabado muy limpio y duradero. En Pintores Arte es la opción que más utilizamos para radiadores de hierro y acero.
Para tuberías que están en contacto con calor más intenso (instalaciones de calefacción vistas, tuberías industriales o de calefacción de suelo radiante), existen pinturas que aguantan hasta 200 °C o incluso más. Son más específicas, pero cuando se necesitan, no hay alternativa.
Se puede usar en radiadores de hierro si lo que se busca es un efecto más integrado con la pared, a menor coste. El resultado es aceptable, pero hay que saber que no aguanta tanto como el esmalte ni resiste tan bien al óxido. Es una solución más a corto plazo.
La elección del producto correcto depende del tipo de radiador, del uso y del resultado que se quiere conseguir. Si tienes dudas, lo mejor es preguntarnos y uno de nuestros pintores profesionales te asesorará sin compromiso.
Y aquí llegamos al punto que no se tiene a veces en cuenta, pero que es el más importante para conseguir un buen resultado. La preparación.
Si hay algo que diferencia el trabajo de un pintor profesional, es tiempo y el cuidado que le dedica a preparar la superficie antes de dar la primera pincelada. El proceso es el siguiente, y no permite atajos.
Sin una buena preparación, la pintura más cara del mercado no dará buenos resultados. Y con una preparación bien hecha, hasta una pintura de gama media puede durar muchos años.
El color de un radiador o de una tubería influye más de lo que parece en la sensación general de una habitación.
La opción más clásica y que más se sigue eligiendo es el blanco. Y esto es así porque el blanco disimula el radiador, que se integra con la mayoría de paredes y da sensación de limpieza y orden.
Pero hay más opciones que cada vez se piden más:
Si no sabes qué color elegir en Pintores Arte te ayudamos a encontrar el que mejor encaja con tu espacio.
Una vez que el radiador está pintado y protegido, el mantenimiento es sencillo. Pero hay algunas cosas que tienes que saber para que ese trabajo dure el mayor tiempo posible.
Y si el deterioro es generalizado, una mano de pintura completa lo soluciona todo. A veces, después de varios años, lo mejor es hacer un trabajo completo, que incluye lijar, imprimar y pintar de nuevo. El resultado es un radiador que parece nuevo, con protección renovada y a una fracción del precio de cambiarlo.
Si tienes radiadores o tuberías en mal estado en tu casa o local de Zaragoza en Pintores Arte te asesoramos sobre el mejor producto y color para tu caso concreto. Y te damos presupuesto sin compromiso.
Solicita tu presupuesto sin compromiso y uno de nuestros profesionales valorará tu caso de forma personalizada